La primera Expedición Antártica de Colombia se llevó a cabo durante el verano austral 2014–2015 a bordo del ARC “20 de Julio”, patrullera oceánica que, dadas las capacidades del país en ese momento, representaba la unidad más adecuada para garantizar operaciones seguras en el Continente Blanco. Con el propósito de fortalecer y mantener activa la promoción y el desarrollo de la investigación científica, el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas de la Dirección General Marítima diseñó dos herramientas clave: la Plataforma Móvil Embarcada (PMO), que permitió el desarrollo de actividades oceanográficas, y el Laboratorio Oceanográfico Móvil Embarcado (LOME), que facilitó el análisis y procesamiento de muestras a bordo (Comisión Colombiana del Océano & Dirección General Marítima, 2015).
La primera travesía científica a la Antártica zarpó desde Cartagena (Colombia) el 16 de diciembre de 2014 con 67 tripulantes y personal de apoyo, encargados de las operaciones del buque, actividades de buceo y apoyo aéreo mediante el helicóptero ARC Bell 142. A bordo viajaron también 19 investigadores de 17 instituciones nacionales, quienes desarrollaron nueve proyectos científicos, marcando el inicio de la contribución de Colombia a la investigación en la Antártica (Comisión Colombiana del Océano & Dirección General Marítima, 2015).
El buque llegó a Bahía Fildes el 14 de enero de 2015, tras zarpar el 12 de enero desde Puerto Williams (Chile). La 1EAC impulsó la cooperación internacional, destacándose el trabajo conjunto con Chile, que, a bordo del ARC “20 de Julio”, desarrolló el proyecto “Variabilidad de las facies y procesos de sedimentación en pequeñas bahías y fiordos de la costa de Danco, Península Antártica”, liderado por la Universidad Andrés Bello (Comisión Colombiana del Océano & Dirección General Marítima, 2015).
Las actividades científicas se concentraron principalmente en el Estrecho de Gerlache, un área de gran interés por su dinámica oceanográfica y su conexión con el Estrecho de Bransfield y el Estrecho de Drake, influenciada por la Corriente Circumpolar Antártica (CCA). Esta corriente es clave para el transporte de aguas intermedias y profundas entre los océanos Atlántico, Índico y Pacífico, y contribuye a la circulación profunda global (Comisión Colombiana del Océano & Dirección General Marítima, 2015).
Durante esta fase, Colombia desarrolló proyectos en ciencias oceánicas, clima, biodiversidad y tecnología aplicada. Se investigó la hidrodinámica y las conexiones entre el Pacífico Suramericano y las aguas antárticas, así como la relación entre el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur y los cambios climáticos en la región polar. En el ámbito operativo, se contribuyó a la elaboración de la carta náutica INT 9103 y se evaluó el uso de materiales compuestos en ejes y hélices navales (Comisión Colombiana del Océano & Dirección General Marítima, 2015).
En el componente biológico, se realizaron estudios de mamíferos marinos y una caracterización preliminar del zooplancton e ictioplancton en la costa Danco, aportando al conocimiento de la biodiversidad antártica. Además, se investigaron los cambios fisiológicos y cardiorrespiratorios en integrantes de las fuerzas militares en ambientes extremos, fortaleciendo el conocimiento sobre la adaptación humana en condiciones polares (Comisión Colombiana del Océano & Dirección General Marítima, 2015)